Fondos de inversión: qué son y por qué son tan rentables

Si buscas ahorrar dinero para invertir o aumentar tu rentabilidad, los fondos de inversión son muy recomendables. Este es un patrimonio que se constituye mediante el aporte de distintas personas y que es administrado por una sociedad gestora.

Ahorrar para afrontar imprevistos e invertir a corto, mediano y largo plazo es una de las mejores opciones. Esto te permitirá vivir más tranquilo, viajar, cumplir metas personales y familiares, experimentar lujos y abonar una suma mayor para lo que desees. En este contexto, las características de funcionamiento de los fondos de inversión posibilitan satisfacer todo eso.

Ventajas de los fondos de inversión

El dinero presente en estos fondos, cuya cantidad total varía según diversos factores, se almacena de manera segura y es permanentemente custodiado por una entidad depositaria que establece funciones de garantía.

Estos fondos sirven para tres instrumentos principales: valores con cotización (por ejemplo, compra de acciones), inmuebles y dinero tanto en moneda local como extranjera. Asimismo, pueden ser de tres tipos según tus objetivos:

  • Renta fija: invierten principalmente en deuda pública y corporativa; sus rendimientos no son muy altos, pero sí regulares, por lo que ofrecen confiabilidad.
  • Variable o mixto: es uno de los más frecuentados dado que ofrece mayores ganancias, aunque solo a largo plazo.
  • Monetarios: invierten únicamente a corto plazo y, por su rentabilidad, son similares a los depósitos a plazo fijo.

¿Qué alternativa elegir? Depende principalmente de tus objetivos y de lo que te aconsejen. No es lo mismo necesitar dinero para comprar una casa que para poder ofrecer nuevos servicios o adquirir un auto. Por ello, debes evaluar cuál es la más conveniente.

Un funcionamiento transparente y ágil

Los fondos de inversión reúnen la totalidad del dinero proveniente de diferentes personas o empresas para invertirlo. La evolución y duración depende principalmente del valor y rendimiento que adquieran con el correr de las semanas.

Todos los involucrados son denominados partícipes y aportan dinero comprando participaciones en el propio fondo. De este modo, cada transacción, que representa un escaso porcentaje de la inversión total, se registra y se deposita luego en una entidad depositaria.

En cualquier caso, las probabilidades de desembolsar una suma de dinero en estos fondos y que se incremente con el transcurso de los meses son muy altas. Por ello son tan confiables y seguros.

¿Para quiénes sirven los fondos de inversión?

Quienes se dedican a brindar educación financiera recomiendan estos fondos a pequeños inversores. Es decir, a personas que carecen de gran capital y que desean aumentarlo para asegurar importantes ganancias a futuro.

Así, el también denominado fondo común de inversión resulta ideal para desarrollar un emprendimiento que requiere de muchos gastos. Por ejemplo, alquiler de oficinas, combustible para el traslado de mercadería, etc. El desafío es siempre que un negocio pueda desarrollarse correctamente, sin padecer grandes inconvenientes con el transcurso del tiempo.

A su vez, los fondos de inversión permiten incrementar los ahorros y asegurarte una buena jubilación. Sin embargo, y más allá del tiempo total de duración, esta alternativa no sirve si buscas ganancias rápidas. Estos fondos constan de una alternativa confiable y segura para incrementar los ahorros en lugar de dejarlos quietos. Resultan ideales para cumplir tus objetivos, justificar tus transacciones y acciones y, claro está, poder ganar más dinero a futuro.